Bandas

Mercenarios humanos del Imperio (Orden)

La provincia de Reikland, emplazada en el corazón del imperio, es una tierra extensa conocida por la disciplina y la lealtad de sus gentes. Los guerreros al servicio de Reikland exhiben un alto estándar de profesionalidad y rehúyen el boato de otras provincias. Para los servidores de Reikland, una armadura recia y una espada fiable son más valiosas que la seda o las prendas enjoyadas. El Gran Príncipe Siegfried de Reikland reclama el vacío trono del imperio para sí, y los guerreros de sus tierras lo darán todo para verle coronado como emperador. Sobre todo si en el proceso se llevan alguna que otra moneda. Si eres de Reikland, eres pragmático.

Skaven del clan Eshin (Caos)

Los Skaven del clan Eshin son unos verdaderos maestros del sigilo y el asesinato. Aprendieron las artes del asesinato hace mucho, en tierras lejanas. Ahora se encuentran entre los más temidos de entre los grandes clanes del Bajo Imperio. Estos asesinos silenciosos actúan como ojos y oídos de Skavendom: se infiltran en los reinos de otras razas y les espían desde las sombras. Enemigos temibles, golpean mediante emboscadas, sin merced ni honor, provistos de una velocidad feroz y de una crueldad que excede de lejos la de cualquier humano. La posibilidad de aumentar su propio prestigio dentro del clan hace que las bandas que infestan Mordheim sean aún más despiadadas... y peligrosas.

Hermanas de Sigmar (Orden)

La Roca se encuentra en el centro del río Stir en la zona sur de Mordheim. Más fortaleza que convento, la Roca ha sobrevivido a la devastación causada por el cometa y dado cobijo a las Hermanas de Sigmar. Pese a ser consideradas como brujas o peor por el Culto de Sigmar debido a su milagrosa salvación, las Hermanas conservan una ferviente devoción hacia su dios. Su objetivo es probarse dignas y redimir a su orden limpiando Mordheim de los muchos males que lo plagan, encerrando la ponzoñosa piedra bruja allá donde no pueda extender su corrupción. Armadas con su fe y sus martillos de guerra, las Hermanas están listas para enfrentarse a todos quienes las desafíen.

Culto de los Poseídos (Caos)

Mordheim se ha convertido en una tierra sin ley, víctima de plagas y alejada de la autoridad de los templos y los nobles. La garra maligna del Caos se cierne sobre sus ruinas, transformando a aquellos lo demasiado desesperados o demasiado tozudos como para huir, juntándolos con criaturas torturadas por la mutación y la corrupción. Grupos de estos degenerados y mutantes se reúnen en torno a los Cultos de los Poseídos, buscando el favor del Señor de las Sombras al devolver la piedra bruja al foso y masacrando a todo aquel que penetra en el territorio de su señor: la Ciudad de los Condenados. Inhumanos, subhumanos y no humanos se entremezclan en el oscuro abrazo de la locura.